miércoles, 28 de octubre de 2009

No es Él

A: T. I. Potentini
(Heraclio Martín de la Guardia)


No es Él

No es el Dios de los ricos el Dios mío,
El Dios que deja que agonice el pobre de angustia,
de dolor, de hambre, de frío.
Aunque al placer del rico el oro sobre.

Él, que permite viva el opulento
En el vicio, y las fiestas y la holganza;
Mientras les falta a tantos el sustento,
Mientras les falta a tantos la esperanza.

Él que deja, que, hurtando a la indigencia
el bien que conquistó con labor ruda,
Trueque en oro, virtud, amor, conciencia,
y quite el pan al huérfano y la viuda.

Él, que niega el amor, y la familia,
y el alma, el corazón, al proletario
Le aumenta la labor y la vigilia,
y le acorta el sustento y el salario.

No es ese el Dios que busco, sueño y amo,
Todo luz, y piedad y amor sublime,
el que en mis noches de tristeza llamo,
el Dios que del dolor salva y redime.

Y la injusticia al fin el alma peca,
Y ya sin vallas que el furor detenga,
Revienta en explosión de dinamita
La cólera del pobre que se venga;

Y el cielo, ha de aplaudir; porque Él castiga
al del alma dura y corazón de roca;
al que a dudar de su justicia obliga
y sus bondades á negar provoca.

[Publicado en EL COJO ILUSTRADO Año XI Nº 256 Fecha incompleta 15-xx-xx]