lunes, 30 de marzo de 2009

Crisis inmobiliaria en el Imperio


Foto: AP
En promedio, diez estadounidenses se van a vivir a una carpa cada día
La miseria que la crisis destapó


Por: Angélica Lagos Camargo

En ciudades como Fresno, Reno, Sacramento y Seattle están surgiendo campamentos de pobres. Miles de norteamericanos están viviendo en carpas, carros o moteles baratos porque no pueden pagar una casa.
Los hogares de la crisis
Carol Carlile camina por entre algunas de las carpas instaladas en un campamento para gente sin casa en Sacramento, California.
Jennifer Thompson, una mujer de 45 años, casada y con tres hijos, perdió su puesto en la sucursal de General Motors, en California. “Estaba en la parte administrativa, me encargaba de autorizar los recortes de personal”, recuerda con ironía. Con el despido, llegaron otros problemas: no pudo seguir pagando la hipoteca de su casa y el banco la desalojó junto con su familia.
Para poder cubrir otras deudas acumuladas, Jennifer y su marido cancelaron el seguro médico y vendieron los muebles, electrodomésticos y videojuegos. El dinero apenas les alcanzó para pagar lo más urgente y vivir durante tres meses en un motel de mala muerte, en Venice, la playa hippie de Los Ángeles.
Por US$400 al mes, la familia de Jennifer vivió hacinada en una pequeña habitación: ella, su esposo y uno de los hijos compartían la cama, y los dos niños más pequeños dormían en un sofá. Según pudo comprobar Dan, el esposo de Jennifer, 20 familias más ocupaban varias habitaciones del motel.
Con apenas unas monedas en los bolsillos, la familia se mudó a su van. Vivió en el carro familiar durante dos semanas y junto con otras diez parejas en problemas formaron una caravana de homeless (sin techo) que circulaban por las calles de Los Ángeles.
Pero tampoco había dinero para la gasolina. Entonces, Jennifer consiguió unas carpas regaladas y se unió a uno de los campos de pobres que empiezan a surgir en varias ciudades de Estados Unidos y que se conocen como tent-cities (ciudades de carpas). Ahora la familia de Jennifer vive en una tienda de campaña como miles de estadounidenses golpeados por la recesión. Resulta que en el país más rico del planeta hay pobreza. Y extrema.
La historia se repite
Estas imágenes no se veían en Estados Unidos desde la Gran Depresión —la crisis económica mundial iniciada en octubre de 1929— que destapó las miserias del imperio: millones de desempleados, gente deambulando de un estado a otro huyendo de la miseria, campos de desplazados y hambre.
Hoy, la historia se repite. La pobreza no sólo golpeó a los ejecutivos de Wall Street, también saltó a millones de hogares de clase media. Sacramento, en California, es uno de los puntos más dramáticos de la decadencia. Se calcula que sólo en esta ciudad, una de las más pujantes del estado, hay cinco campos de refugiados establecidos. En Fresno, Los Ángeles, Ontario, Chattanooga, Tennessee, San Diego, Columbus y Vecine también proliferan las ciudades carpa. “Hoy ves un terreno libre y a la mañana siguiente encuentras a cientos de familias instaladas en carpas”, aseguró Joel John Roberts, director de Path Partners, una organización que ayuda a la gente sin empleo.

"Cuando veas las bardas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo"

domingo, 29 de marzo de 2009

Caos del sistema inmobiliario

Publicado en el
Semanario TEMAS Venezuela
Opinión
del 27 de marzo al 2 de abril de 2009
Caos del sistema inmobiliario
Maglene Sierraalta

Caos en el sistema inmobiliario. Contratos leoninos. Recibimos correspondencia en la cual el inquilino está siendo presionado por abogados representantes de propietarios de inmuebles. Se le acosa para que acepte un nuevo contrato después de diez años para eliminar la antigüedad; se le hostiga para obligarlo a comprar en condiciones fuera de lo racional o a pagar giros de valor entendido, so pena de desalojo sin Justicia.
Si el inquilino habita un apartamento en un edificio de propiedad horizontal, el propietario de ese apartamento, a través del contrato, obliga al arrendatario al mantenimiento interno del inmueble y reparaciones locativas del mismo. Adicional al pago de alquiler se le suman la cuotas mensuales y extraordinarias del condominio. En edificios, sin condominio, conocemos la repetida historia del mantenimiento y conservación hecho por los inquilinos.
Esta historia venezolana en el mercado inmobiliario me hace recordar la paternidad y maternidad irresponsable: engendran los hijos y los entregan a terceros. Cuando éstos llegan a ser profesionales de éxito, les recuerdan que ellos son sus padres para que los ayuden en su vejez.
Se escuchan gritos desde Aragua: “los cánones de arrendamiento superan los sueldos”; desde el Táchira claman a Dios: “Los costos de los inmuebles se dispararon 40% en un año” todo sumado al déficit de viviendas.
Reina el descalabro en materia inquilinaria. En edificios de condominios se pagan rentas desde mil a cinco mil bolívares fuertes, más la cuota mensual de condominio. Le pregunto a los propietarios de esos inmuebles, de tales ingresos ¿cuánto le declaran al SENIAT y al Municipio?
La especulación inmobiliaria es efecto del INPC. El mercado inmobiliario requiere corrección numérica y gran voluntad política. La inflación imaginaria no puede ser la única que dicte y dispare montos en las viviendas. En Estados Unidos y España se derrumba el mercado inmobiliario; en Venezuela engorda.
Tenemos cuatro años esperando reformas al Decreto Ley de Arrendamientos Inmobiliarios vigente. Un retiro espiritual cocina un papel de trabajo para “algo nuevo” que normará el caos inmobiliario. ¿Qué será lo que viene?
Quedan dudas: ¿Se hizo el parlamentarismo de calle, prometido por la Diputada Laura Valls? ¿Hubo consulta a los Consejos Comunales, Madres de Barrios, Sindicatos y Batallones? Todos necesitados, urgidos de viviendas o soluciones sociales en materia inquilinaria. Estamos concientes de la participación de organizaciones inquilinarias en las mesas de trabajo, pero desconocemos sus resultados.

martes, 24 de marzo de 2009

“Quiero hablar con Chávez”


Publicado en
Semanario TEMAS
Opinión
del 20 al 26 de marzo de 2009
“Quiero hablar con Chávez”
Maglene Sierraalta
Todos queremos hablar con Chávez. Hasta el tuétano nos llega la matriz de un país presidencialista. Los medios nos hacen creer que todo lo debe ejecutar el Presidente.
“Tengo un proyecto y quiero que Chávez lo vea”. “Chávez: los inquilinos tenemos problemas; escúchanos.” “Chávez, por favor, necesito una vivienda; atiéndeme.” “Chávez: hay inseguridad”, “Chávez: tapa los huecos”.
Sin embargo, INDEPABIS defiende al pueblo, atacando a los acaparadores de arroz, hambreadores del Pueblo, y escucho al opositor estólido: “Chávez va a expropiar a la Polar, ¡pobrecitos!”.
Si Chávez atendiera presencialmente a los 28.701.301 habitantes de Venezuela, ¿Cuánto tiempo necesitaría?
Insistir en hablar con Chávez, nuestros problemas cotidianos, equivale a decir que debemos revisar a nuestros funcionarios gubernamentales.
Ministros, Diputados, Concejales revolucionarios y funcionarios opositores que han trabajado en el gobierno durante los últimos 10 años, muestran signos de ineficiencia en sus labores con el pueblo. Son los seleccionados y electos para atender, aportar, solucionar, ejecutar y dar resultados a la población en todo el país. Así nos ha enseñado Chávez.
Y, por si fuera poco, tenemos debilidades en la transición revolucionaria hacia el Socialismo Siglo XXI: Leyes Capitalistas aún vigentes.
En 10 años hemos visto un hombre con ideas que viajan en un “Sukhoi” para consolidar la Patria. Está empeñado en hacerlo en Paz. Ha saltado por encima de todos los estólidos e hipócritas para lograrlo. Es él quien aguanta toda la carga que se nos puede venir encima.
No obstante, vemos como la guerra mediática ha envenenado a tres millones de ciudadanos en las zonas populares. No han entendido el proceso; caminan hacia las fauces del caimán que los espera en la boca del caño.
Por otra parte, agradecemos al Alcalde Jorge Rodríguez la protección social al inquilino con el decreto Nº 31, donde declara al Municipio Libertador del Distrito Capital; “Libre de Desalojos Arbitrarios”. Este Decreto debe ser extendido a toda Venezuela. “Seguid el ejemplo que Caracas dio”.
Los inquilinos solicitan ser atendidos en sus peticiones: una Ley de Arrendamiento Socialista que cumpla el cometido social de protección a la familia; incluir en los créditos habitacionales a los inquilinos; construir viviendas en alquiler para los jubilados, pensionados, estudiantes y familias que viven en pensiones. Es prioritario iniciar la construcción de viviendas socialistas en alquiler. No podemos comprar a precios capitalistas, ni alquilar a satisfacción del propietario.
Bajémonos de la bicicleta y abordemos el Sukhoi.

domingo, 15 de marzo de 2009

Información importante al inquilino



Decreto contra los Desalojos Arbitrarios
El Día jueves 05 de marzo de 2009 fue publicado en la Gaceta Municipal Nº 3119-2 el tan deseado y esperado Decreto firmado por el Alcalde del Municipio Libertador Jorge Rodríguez.
El mismo tiene sus considerandos basados en el artículo 2 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Organización de las Naciones Unidas, debidamente suscrito y ratificado por la Republica Bolivariana de Venezuela.
En la Observación General Nº 7 referida a los desalojos forzosos y la Observación General Nº 4 referida al derecho de una vivienda adecuada.
Tiene como objeto proteger el derecho humano a una vivienda y hábitat adecuados de todas las personas y familias. Garantiza a las personas y familias habitantes del Municipio Libertador el disfrute del derecho humano a la vivienda; declara al Municipio Libertador de Caracas “Libre de Desalojos Arbitrarios”.
Si deseas ampliar esta información puedes acudir a la Av. San Martín esquina Av. Washington Edificio Su Salud, sub-sótano, allí puedes adquirir el original o escribirnos al correo asocib@gmail.com y a vuelta del mismo te enviaremos una copia en documento PDF.



sábado, 14 de marzo de 2009

¡Feliz mes, mujer!



Publicado en el
Semanario
TEMAS Venezuela

Opinión

del 13 al 19 de marzo de 2009


¡Feliz mes, mujer!

Maglene Sierraalta
Este mes de marzo ha sido declarado el mes de la mujer: Mujeres y hombres unidos para poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas”. Es por esto que debemos recordarnos y felicitarnos por todas las reinvindicaciones obtenidas en las luchas iniciadas por la alemana socialista Clara Zetkin, hace noventa y nueve años. El derecho a votar, a ocupar cargos públicos, a la formación académica, al trabajo y primordialmente a no ser discriminada por ser mujer. Hoy tenemos el derecho a la equidad de género.
Nuestras heroínas históricas y más conocidas Manuelita Saenz “Libertadora del Libertador”, Josefa Joaquina Sánchez, guaireña, conocida como la “Bordadora de la primera bandera de Venezuela”, Luisa Cáceres de Arismendi “Heroína de la Guerra de Independencia” y tantas que no tenemos espacio para nombrarlas a todas. Estas mujeres debemos traerlas al presente y equipararlas con nuestra Argelia Laya “maestra rebelde y libertaria”, con la combativa María León, ejemplo y estímulo de la mujer socialista, mujeres como Nuris Orihuela, cabeza visible del proyecto consumado, gracias a su dedicación, nuestro “Satélite Simón Bolívar”, Cilia Flores, aguerrida mujer quien nos defiende desde la Asamblea Nacional.
Estas mujeres nos sirven de ejemplo de valentía, coraje, combatividad y perseverancia. Además ejemplos para destruir el concepto estigmatizador de que las mujeres somos cabellos largos e ideas cortas. ¡Vivas a la mujer venezolana!
Las inquilinas somos mayoría en la lucha cuyo fin es que se reconozca que en Socialismo: “La vivienda no puede ser una mercancía”. Quienes luchamos para que en esta revolución bolivariana se reconozca el derecho de vivienda fuera del marco capitalista, debemos identificarnos con el ejemplo de lucha, tenacidad y perseverancia de estas mujeres.
Tenemos una necesidad inmediata y la corta visión política va en desmedro de la revolución bolivariana porque continuamos en un híbrido: capitalismo puro ante la codiciada mercancía llamada vivienda.
Abrigarse con los capitalistas buscando soluciones es meterse en la boca del caimán. Cuando estén adentro, cerrará sus fauces y comenzará a hacer su digestión. Es no entender la necesidad inmediata de la vivienda que tenemos las inquilinas e inquilinos y cuya solución sólo es posible en el sistema socialista.
Al sistema capitalista no le interesa la humanidad. Recordemos a Alí Primera cuando nos alertaba al respecto “Humanidad, humanidad, hay motivos de alegrías pero de tristezas hay muchos más…”

domingo, 8 de marzo de 2009

INQUILINOS Y EXPROPIACIONES


Publicado en el Semanario
TEMAS Venezuela
del 6 al 12 de marzo de 2009


INQUILINOS Y EXPROPIACIONES


Maglene Sierraalta
Después de realizar desalojos masivos, tumban las paredes de los apartamentos y dejan las columnas al aire libre; les importa muy poco lo que le ocurra a la familia que irá a la calle. Esto es el concepto primordial del capitalismo: primero la renta.
De inmediato inician una reedificación para convertirlos en oficinas y hasta en centros comerciales; a veces dejan la obra a medias con el consecuente abandono. En otros casos, son construcciones nuevas, concluídas o paralizadas, que igualmente quedan vacías. Vemos algunas, en Caracas, ocupadas temporalmente por cientos de familias que requieren de atención social.
Desde 1999, tras el deslave en Vargas, las lluvias que desbordan quebradas y ríos producen nuevos damnificados.
El área metropolitana se declara en emergencia; no hay viviendas de valores accesibles. El Gobierno censó damnificados, dió facilidades y otorgó subsidios para que los desasistidos compraran. Pero ¿qué ocurrió?. Apareció la mano invisible del mercado aumentando el valor de los inmuebles; hasta los ranchos de zonas vulnerables aumentaron el monto.
Como si fuese poco, junto a estos desastres se le suman propietarios de edificios y casas: inician la fiesta de resoluciones de contratos a diestra y siniestra, sin importar el tiempo domiciliado que tenga la familia en el inmueble. Esa parte de la ley se puede violar; para los propietarios todos los contratos se convierten en tiempo determinado.
¡A desalojar! Todo el mundo a la calle, “no me importa si os vaís a vivir bajo un puente”. Propietarios apoyados en el vigente Decreto-Ley de Arrendamiento.
Este Decreto-Ley eliminó la protección social al inquilino. Error revolucionario. Ignacio Arcaya se quitó la máscara. Diez años y aún esperamos la “construcción masiva de desarrollos inmobiliarios para ser destinados al arrendamiento”.
El Alcalde Juan Barreto atendió la emergencia y angustia de los inquilinos, quienes aún esperan las respuestas.
Al inquilino se le bautiza “pudiente”. Un candidato político dijo: “el inquilino tiene real: ellos pagan 150 millones por un traspaso”. ¡No es así!: los propietarios cobran esa cifra y más; la penuría tiene cara de hambre.
Las afectaciones de expropiación en los edificios de inquilinos surgen a causa de una emergencia: los inquilinos las solicitaron. Esta locura no es Patente de Juan Barreto. Aquí ocurrió un estado de emergencia social que ameritaba atención ¡y hoy continúa y crece!. Se abrió una brecha jurídica, necesaria para detener los innumerables desalojos en puerta y devolver los muebles que ya estaban en los camiones de mudanza.

domingo, 1 de marzo de 2009

Chávez: ¡Escúchanos!


Publicado en el Semanario
TEMAS Venezuela
Opinión
del 27 de febrero al 5 de marzo de 2009
Chávez: ¡Escúchanos!
Maglene Sierraalta
Si la propiedad es un derecho humano, como alega la Asociación de Propietarios de Inmuebles Urbanos (APIUR), tenemos que recordarles que el derecho a la vivienda también lo es.
Nadie podría negarles esa verdad a medias que ellos constantemente han mediatizado. Lo que no puede ser un derecho humano es el “latifundio urbano de concreto”, esencialmente en el sistema social por el que luchamos.
Otorgar tenencia de la vivienda o propiedad de la misma, a la mayor cantidad de población posible, es lo apremiante en las resoluciones y acuerdos internacionales de las metas del milenio; esto dará garantías a los pueblos contra el desalojo inhumano que se ha perpetrado a través de la historia: hechos ejecutados por propietarios latifundistas de miles de edificios y casas.
Nadie pretende despojar ni confiscarles sus bienes inmuebles a ningún propietario. Lo que se desea es justicia, ¡Justicia Social!. El latifundista no necesita el inmueble para vivir en él. Desaloja sólo por agiotismo. Muchos de esos latifundistas ni siquiera habitan en Venezuela; otros son herederos que vinieron a vender en Euros lo que les dejaron sus padres o tíos. Mayoritariamente el odio por Chávez los hace actuar fuera de la razón.
Muchos inquilinos repiten: “el Presidente no nos escucha; no nos quiere”. Sin embargo, me atrevo a concluir que nuestra comunicación ha tenido mucho ruido y el mensaje no le ha llegado con claridad a su único receptor: Hugo Chávez.
Estoy convencida de que uno debe involucrarse en el problema para captar su profundidad. Una persona acostumbrada a vivir como los marinos “en cada puerto un amor” es difícil que entienda nuestra lucha por quedarnos donde hemos echado raíces.
El grupo de familias inquilinas que nos hemos arraigado en un solo punto durante más de diez, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta años y quizás más, defendemos que nos dejen continuar viviendo en ese sitio geográfico donde estamos arraigados. Hemos formado una familia, sustentamos nuestra vida y queremos llegar al final de nuestros días en ese sitio, sin sobresaltos ni incertidumbres.
La gran deuda social de viviendas involucra a los inquilinos, queremos Justicia Social. Somos pisatarios de ese terreno donde están ubicadas las bienhechurías donde residimos.
Los inquilinos nos hemos convertido en guardianes-explotados de la propiedad de otro. Pagamos la renta, conservamos y mantenemos un inmueble al cual, por estar ocupado, no se le acercan los invasores.
Tenemos una necesidad inmediata que satisfacer y no pueden seguir peloteando el problema. Hay que aplicar socialismo. Chávez ya lo dijo: “Contra la deuda social, socialismo”.